The new president of the National Assembly, Jorge Rodriguez (C), accompanied by the first vice president Iris Varela (L) and the second vice president Didalco Bolivar (R), speaks during an extraordinary session in Caracas, on January 5, 2021. - The new Venezuelan parliament was sworn this Tuesday with President Nicolas Maduro's party now in almost complete control and Western-backed opposition leader Juan Guaido out in the political cold. (Photo by Yuri CORTEZ / AFP)

El pasado martes Iris Varela, dio 48 horas al TSJ para emitir órdenes de captura contra Juan Guaidó y los diputados electos el 2015. Sin embargo, el plazo se cumplió y el máximo tribunal no ordenó sus detenciones.

Varela consideró ese día que 48 horas era un plazo «prudencial» para que procedan «a emitir la orden de captura contra estas personas. Esto hay que documentarlo, documentar todos los daños. Pero precisar los delitos que están cometiendo en flagrancia. Uno clarito es la usurpación».

La exministra acusó a esos parlamentarios de estar en una flagrancia continuada.

Durante una sesión de esa cuestionada AN, Varela también exigió al Ministerio Público una respuesta de por qué no han actuado y aplicado dicha medida contra los parlamentarios que apoyan a Guaidó.

Apresar a Guaidó junto a sus parlamentarios fue una de las banderas de Varela durante su campaña electoral. Cilia Flores fue otra diputada chavista que prometió en debate trabajar para detenerles.

Sin embargo, después que Varela instara a emitir las ordenes de captura, casi como una respuesta, el nominado a secretario de Estado para la administración de Joe Biden, Antony Blinken, confirmó que con el demócrata se mantendrá el reconocimiento a Guaidó como presidente interino.

Dicho reconocimiento inició con la anterior administración de Donald Trump en 2019, la cual advirtió en reiteradas ocasiones que si el Gobierno de Nicolás Maduro atentaba contra el presidente interino designado por la AN, estos no dudarían en responder al chavismo, lo que posiblemente mantuvo a raya a Maduro en su afán de apresar a Guaidó.

Precisamente el mandatario chavista dijo a final de año que ahora si no le temblaría el pulso para capturar al líder opositor, pero hasta ahora solo han sido palabras.

Guaidó por su parte, dejó entrever que podría exiliarse, pese a que Leopoldo López comentó en una ocasión que el opositor se mantendría en el país.

Ahora resta por ver si el TSJ termina emitiendo la orden fuera del plazo otorgado por la AN/6D, o se mantendrá al margen de actuar contra un Guaidó que seguirá contando con el apoyo de EEUU. Si se cumple esto último, tocará esperar si el Parlamento de mayoría chavista reiterará el exhorto.

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