A consecuencia de la emergencia provocada por el desbordamiento del río Carapo en el municipio Junín, la gobernadora del Táchira Laidy Goméz solicitó ayuda internacional en nombre de las comunidades de La Palmita, El Rosal, El Cañaveral, El Cafetal.

La mandataria regional ofreció un balance desde la comunidad de La Palmita, señalando que se estiman más de 25 familias damnificadas, “en completo estado de indefensión, pues  perdieron sus hogares y todos sus enseres”.

«En vista de esta situación la misma comunidad ha implementado los refugios solidarios, pero se necesita la cooperación internacional para habilitarlos de manera eficiente y las personas afectadas puedan recibir atención cómodamente”, manifestó Gómez.

Destacó que “es urgente que el personal de Corpoelec restablezca el servicio de energía eléctrica a la brevedad posible en Las Palmitas y demás sectores afectados, así como también sea restituido el suministro de agua potable por parte de Hidrosuroeste”.

Respecto a la ayuda internacional enfatizó que “tenemos más de 5 meses sin recibir recursos públicos, por lo tanto no contamos con el dinero que se requiere para poder dar respuesta inmediata a los afectados, es por eso que le pedimos a la UNICEF, ACNUR, al Consejo Noruego, a la Cruz Roja Internacional y a la ONU que nos ayuden con insumos para estas familias”.  

Informó que en los próximos días se estarán desarrollando jornadas de atención médica en los diferentes sectores de la ciudad de Rubio, para poder evaluar las condiciones de salud, “sobre todo de los niños, madres embarazadas y personas de la tercera edad”.  

Es un acto- aseveró- que va más allá de la política, es un acto de solidaridad con personas que necesitan de la bondad no solo de la comunidad internacional sino también del pueblo del Táchira.

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