La Gobernación de Norte de Santander, el Ejército, la Policía Nacional y Migración Colombia reforzaron ayer la vigilancia en los pasos irregulares (trochas), para evitar que los migrantes venezolanos reingresen en desbandada a Colombia.   

Así lo informaron de forma conjunta las autoridades, desde el Centro Nacional de Atención en Frontera, ubicado en el puente internacional Simón Bolívar, en la zona fronteriza entre Colombia y Venezuela. 

Como parte de las nuevas medidas, desde las 5:00 de la mañana aumentó la supervisión en estos caminos ilegales con 200 hombres, más el personal que ha desplegado el Ejército, con el objetivo de identificar a aquellas personas que quieran pasar de manera irregular y así saber quiénes son, de dónde vienen, cuál es su destino y qué van a hacer en Colombia.

El mayor general Ramiro Castrillón Lara, comandante de la Región de Policía número 5, dijo que  tienen detectadas 17 trochas en las que habrá una presencia permanente de uniformados e instó a que se denuncien esos otros pasos no autorizados, con el fin de impedir el flujo de migrantes y que el problema persista.

“Tenemos un control en el Centro Nacional de Atención en Frontera (Cenaf), un puesto de verificación en el peaje Los Acacios donde hay Policía de Carreteras revisando los autobuses y todo vehículo que se dirija hacia el centro del país, en coordinación con la Superintendencia de Puertos y Transporte que en este caso sancionaría aquellas empresas de transporte que estén incumpliendo con transportar personas que no tengan la documentación debida para circular por el país”. 

“La Policía cuenta con otro puesto de control migratorio y Migración Colombia en Pamplona, donde ya hay una gran acumulación de migrantes. Hasta allí se va a desplazar un equipo de la Gobernación, en cabeza del secretario de Fronteras Víctor Bautista, para coordinar con la administración de ese municipio la atención a esa población, a fin de mitigar la situación que se está generando”, declaró el general. 

El oficial manifestó que el control de estos espacios estará a cargo del Ejército, junto con la Policía, para tomar las acciones legales pertinentes. 

Recordó que los caminantes que tienen el Permiso Especial de Permanencia (PEP) pueden hacer su tránsito y no se pueden devolver, mientras que aquellos que no tienen dicho documento les brindarán atención humanitaria, a través de los funcionarios de la Gobernación, Cruz Roja y ONU. Los que registren algún antecedente penal al hacer su verificación, serán entregados a Migración Colombia para su debido proceso de deportación.

Castrillón agregó que con el aumento del pie de fuerza se busca, igualmente, neutralizar a las bandas ilegales que tienen presencia en la frontera y garantizar una mayor seguridad a los habitantes de La Parada y demás localidades fronterizas de la jurisdicción.

Corredor humanitario se mantiene

Por su parte, el secretario de Fronteras, Víctor Bautista, informó que  se mantiene el corredor humanitario para el paso de personas que presentan condiciones de salud de urgencia, con unos protocolos definidos, en los pasos fronterizos legales.

Explicó que el tránsito de estas personas es potestad  de la autoridad sanitaria, encargada de expedir los permisos a aquellos que manifiestan dicha condición especial, como está estipulado desde el cierre de la frontera.

El funcionario dijo que le solicitaron al gobernador encargado del Táchira, Jorge Pernía, comunicar internamente en Venezuela las dificultades para permitir la entrada irregular a Colombia en condiciones sanitarias sensibles y advertir que la logística humanitaria en este momento no está lista para atender el creciente flujo migratorio, como se ha visto en la carretera y en el casco urbano de Pamplona.

“A Pamplona ha llegado un importante número de migrantes venezolanos durante los últimos siete días. Hay una aglomeración y falta de logística humanitaria, y unas condiciones sanitarias en medio de la pandemia que son difíciles, que preocupan a la población y pueden afectar a la población migrante. Vimos conveniente reforzar medidas hasta que haya un alistamiento idóneo para atender este tipo de situaciones”, agregó Bautista.  

En el Rosario persiste la preocupación

El alcalde de Villa del Rosario, Eugenio Rangel, calificó como muy delicada y difícil la situación que se está viviendo con la nueva oleada de ciudadanos venezolanos que busca llegar al interior del país.

Dijo que en el Puesto de Mando Unificado, César Duarte, el coordinador de Migración Colombia en Norte de Santander, les informó que están pasando diariamente por las trochas alrededor de 500 a 600 personas, solo en Villa del Rosario, desconociéndose el registro por otros puntos fronterizos.

“Lo que se escucha es que desde Caracas y otros estados del interior de Venezuela viene mucha gente hacia la frontera con la idea de viajar a otras ciudades colombianas, lo que es preocupante por las implicaciones que podría traer para los habitantes de la frontera”, aseguró Rangel. 

Dijo que con el Ejército y la Policía se ha hecho un trabajo importante en la recuperación del espacio público y las vías de La Parada que estaban tomadas por los migrantes, pero que ese esfuerzo se podría perder con la reapertura de la frontera, razón por la cual pidió diseñar un plan para evitar esta situación.

El secretario de Gobierno de Norte de Santander, Juan Felipe Corzo, entre tanto, resaltó que en el marco de la pandemia, los encuentros entre las diferentes autoridades de la región y el Ministerio de Defensa buscan fortalecer la seguridad fronteriza. 

“Los pasos están cerrados legalmente y lo que queremos es precisamente garantizar que realmente se haga un control efectivo en esos pasos ilegales para disminuir esa problemática”, sostuvo. 

Por su parte, el general Marcos Pinto, comandante de la Segunda División del Ejército, dijo que continúan desplegados a lo largo de los 424 kilómetros de frontera que son responsabilidad de esa unidad, apoyando el trabajo de Migración y la Policía en todo lo que tiene que ver con el control fronterizo y la seguridad.

Explicó que desde hace dos meses se reforzó con 700 hombres el trabajo en Puerto Santander, Vigilancia, Totumito, Banco de Arena y en La Parada, atendiendo el llamado hecho por la Gobernación de Norte de Santander, coordinadamente con todas las autoridades.

Y el coronel José Luis Palomino, comandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta, indicó que existe un apoyo permanente en la vigilancia de la frontera y que se ha reforzado con la integración de  400 funcionarios de Policía y Ejército. También la movilización de drones les ha permitido focalizar riesgos en la zona limítrofe y generar las reacciones oportunas.

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