Desde que era pequeño me hablaban de lo malo que era la corrupción, el enriquecimiento ilícito a costillas de la necesidad de la gente. Luego mientras crecía fui viendo y dándome cuenta de cómo saquearon a un país tan rico unas mentes tan pobres, que por más de 20 años llevaron a nuestra Venezuela próspera a la quiebra.

Está de más hablar sobre los regalos que Chávez hacía a otros países, obsequiando nuestro petróleo y ofrendando estructuras como centrales eléctricas a otros países aun sabiendo el propio dictador, que a mediados del 2010 ya en el Táchira habían problemas por el abastecimiento de combustible y por el deficiente servicio eléctrico que desde entonces apuntaba a lo que hoy es una realidad, un colapso total, siempre achacando su mal servicio al fenómeno natural de “El Niño”.

Crecí dándome cuenta que aunque lloviera un mes completo, la excusa para tener que hacer cortes sin programación y dejar horas y horas sin electricidad a la gente siempre va a ser la sequía, que aunque pasen y pasen ministros de energía, todos prometen mejorar la red eléctrica pero lo cierto es que todos se enriquecen ilícitamente y nadie entrega cuentas, el ministro entrante señala a su antecesor cómo “corrupto” y así vamos.

A la gente poco le sorprende esto, incluso podría decir que les dejó de importar cuando en pleno 2020 y en medio de una pandemia tiene que lidiar con la corrupción de TODOS los servicios públicos que el régimen nacionalizó y pulverizó.

CANTV (servicio de telefonía e internet)
En sectores averiados, se roban los mismos funcionarios los cables, cobran vacuna e instalan los mismos cables viejos.

GAS DOMÉSTICO, La antigua empresa de gas que iba a las casa cuando mi abuela o mi mamá llamaban porque necesitaban del servicio, instalaba las bombonas y las probaban es cosa del pasado, ya no existe, a la gente le toca pagar las bombonas en divisas extrajeras muy por encima del precio pautado en Bolívares, muchos tienen que perseguir a los camiones de gas para que les vendan, y hay parroquias enteras de ciudades que por más de 8 meses no han recibido abastecimiento del mismo. La empresa de gas en Táchira fue intervenida por la FAES hace 6 meses y nada ha cambiado, solo movieron al administrador de la matraca, pero sigue la corrupción

CORPOELEC (electricidad) no solo sumamos los cortes que ni siquiera son programados, las tensiones altas y bajas de electricidad causan explosiones en transformadores que no son cambiados inmediatamente y dejan sin servicio eléctrico a comunidades por semanas, los aparatos para que sean instalados deben ser aprobados por Freddy Bernal el mal llamado “protector” del Táchira a menos de que cada familia pague lo equivalente a 20$ a los trabajadores de Corpoelec tomando en cuenta que muchas familias afectadas a veces no tiene ni para comer y que el salario mínimo mensual en Venezuela no es equivalente ni a un 1$

GASOLINA, el abastecimiento de gasolina en Táchira siempre ha sido una tragicomedia que hasta hoy empieza a vivir el centro y capital del país, hemos sido el experimento del régimen en este tópico, pues todas las medidas que empezaron a utilizar en Táchira, tienen años en el fracaso; aquí sólo surten combustible los sectores priorizados, pero ¿qué significa eso? Nadie lo sabe. El único requisito para surtir gasolina es tener 170.000 COP o 70$ y llenas el tanque full.

AGUA, el agua es una fantasía en muchos municipios del Táchira, incluso quienes vivimos en la capital, desconocemos la situación de otros municipios, pero podemos hablar de Ureña, un municipio en donde el agua llega eventualmente cada 3 meses y que en su ausencia se ven obligados a pagar camiones cisterna, que descaradamente son manejados por el alcalde de Ureña

Entonces concluimos en varias cosas, el sistema al que nos ha llevado el régimen nos hace ser partícipes de la corrupción, desde el momento en que compro un litro de gasolina a un pimpinero, o en el momento en el que le doy dinero al del camión de la basura para que se lleve todo lo que está afuera de la casa, estamos involucrados, esto quiere decir que el régimen te quita las piernas para que le pidas muletas y le des las gracias.


Hoy de cara al fraude del 6 de diciembre veo cómo tristemente los candidatos de Maduro hacen política entregando transformadores, mortadelas o repartiendo bombonas de gas. Mientras tanto en Táchira Bernal y el Presidente del Concejo Municipal de San Cristóbal Javier Flores, se han encargado de denunciar la corrupción en los entes que son administrados por demócratas.

¿Qué hay detrás de esto? ¿Bernal y Flores qué pensarán? Se muestran cómo hombres anticorrupción pero todo lo que defienden está podrido.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here