De los esfuerzos que diariamente se hacen en el área de aislamiento del Hospital Central de San Cristóbal para lograr la recuperación de los pacientes, pueden dar fe los 233 adultos que hoy están en sus casas. 

Un número importante de los casos que han ingresado al área COVID-19 del Hospital se han recuperado satisfactoriamente y hoy, están agradecidos con el personal y la institución, por la atención que les brindaron para poder vencer la enfermedad. 

Carlos Saavedra, jefe de la Emergencia del Hospital Central de San Cristóbal, explicaba que de un total de 600 pacientes atendidos en el área COVID-19, desde su apertura hasta este 30 de septiembre, 233 se han recuperado.

“Hoy día estás personas están en sus casas, y eso es producto del esfuerzo que todo el personal hizo y que continúa haciendo para brindar la mejor atención al paciente”, dijo.

Indicó también que, de estos 600 pacientes, 70 han sido trasladados a otros centros de salud por decisión de sus familiares, 27 de ellos han pasado por la Unidad de Cuidados Intensivos y 20 se han ido a otro servicio por no tener la COVID-19.

Comentó que los pacientes que se han atendido en el área también han sido remitidos de otros centros hospitalarios, vienen de los PASI e inclusive de otros estados, para cuya atención no existe ningún distingo.

“A pesar del poco personal con el que cuenta el área, aun así, no se ha negado la atención a ninguno de los pacientes ni con COVID-19 ni con otra patología, todos se siguen atendiendo por igual, vengan de donde vengan y con la patología que tengan”, añadió el galeno.

Recuperados y agradecidos

Ludmila Méndez, es uno de los 233 pacientes que vencieron la COVID-19 en el área de aislamiento del Hospital Central. Aunque aseguró que es la experiencia más difícil que ha vivido en sus 57 años de edad, se mostró muy agradecida con el personal de salud que en todo momento se mostró atento.

Méndez ingresó al área el 18 de septiembre y egresó este martes 29. Contó que no fueron días fáciles pues primero murió su mamá y tres días después ingresa ella al hospital con una neumonía por COVID-19.

“La enfermedad es cruel y dura, pero gracias al personal de salud la superé. No puedo quejarme, siempre estuvieron presentes para atenderme, no escuché en ningún momento sobre cobros en el lugar. Mis hijos sólo les llevaban pan para las meriendas como una forma de agradecerles la enorme labor que realizan por los pacientes que estamos allí”, dijo.

Según Ludmila Méndez en este momento solo tiene espacio para agradecer, porque la enfermedad no la superó sola, lo hizo con la ayuda de un grupo de hombres y mujeres que batallaron a su lado.

“Ellos son nuestros ángeles guardianes a quienes solamente les miramos los ojitos y nos imaginamos su rostro, nos dan cariño, atenciones, nos transmiten seguridad para que tengamos más posibilidad de recuperación. Ahí nadie sabe quién es positivo o negativo al virus, solo somos seres humanos luchando por la vida, todos queremos salir de allí y ver de nuevo a nuestros familiares”, agregó Méndez muy conmovida.  

NP

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