El Gabo tuvo su Vivir para contarla, Sabina tiene su Vivir para cantarla y yo, yo solo sé escribir y comer, peor para comer bien fue necesario aprender a cocinar y, seamos sinceros, no todo el mundo maneja este arte, porque es un arte.

Mi madre era una maestra de la cocina, yo, si acaso, una aprendiz torpe, pero asidua a ejercicio de masticar. Dos sobrinos chefs, hermanos que cocinan  bien, dos primas que hacen lo propio: una en Miami con una pastelería de ensueño (Tina’s Original Cake) y la otra en España luchando por mantener la gastronomía italo-venezolana a su manera, primitas veganas, sobrinos en el extranjero que extrañan el ají dulce, pero toda, toda la familia (a pesar de las diversidades) hace igual  una sola cosa: comer.

Esta es la primera de muchas entregas en las que hablaremos amenamente de los alimentos y compartiremos recetas para comer rico, sano  y barato en esta Venezuela que nos tocó vivir. Empecemos por el origen: el pan.

Pan: el mejor y más viejo invento del ser humano

El pan es, junto a la cerveza, uno de los alimentos más antiguos creados por el hombre.  Los historiadores creen que en el Neolítico los humanos descubrieron los cereales y sabían que al molerlos y triturarlos conseguían hacer una masa o pasta que al cocerse al fuego daba origen a lo que fue el precursor del pan.

Los primeros hornos de los que se tiene constancia se encontraron en Egipto y datan del año 4 mil AC y se cree que ellos lo llevaron a Roma donde se popularizo en todo el Imperio. Ya para el año 30AC era alimento de ricos romanos (los pobres no podían darse ese lujo), pero en el año 100 de nuestra era con el emperador Juvenal se crea lo que se conoció como el Colegio Oficial de Panaderos y se reglamenta el funcionamiento y pago de impuestos de las panaderías.

Horno romano de pan

Fueron los romanos los que mejoraron los molinos, los utensilios para amasar y los hornos de cocción directa a los que se les llama aún horno romano y también fueron los que llevaron el pan por toda Europa y cada país, conforme pasaban los años, lo adaptaron según los cereales que producían. Nace el pan de centeno, cebada y hasta mezcla de gachas distintas.

Todavía en la Edad Media el pan blanco era exclusivo de los ricos. Los pobres comían pan de centeno y otros cereales. Fue después de la era industrial, con la producción a gran escala de harinas que el pan se popularizó y masificó.

Horno de leña de la Edad media

A América el pan llega de la mano de los españoles. Venezuela no escapa de esta realidad. Durante la Colonia, los españoles construían casas con hornos para pan y las panaderías comenzaron a popularizarse en el siglo XIX y hasta bien entrado el siglo XX, jóvenes surcaban las calles de las ciudades con canastas de pan.

Horno moderno de pan

Las panaderías modernas en Venezuela se afianzan con la oleada de europeos que arribó al país durante el gobierno de Marcos Pérez Jiménez y se hizo normal ir donde “el portugués” o “el italiano” a comprar pan. Aún hoy se mantiene esa tradición que ha pasado de generación en generación.

En la actualidad, las panaderías son, en Venezuela, lugares de encuentro para tomar un café y comer un bocadillo. Las hay en todo el país con  sus toques y contrastes.

Hoy traemos, entonces, una receta con pan.

Sándwich de berenjenas y calabacines asados

Ingredientes:

Pan de tu preferencia

Calabacines cortados en ruedas

Berenjenas cortadas en lonjas

Tomates en rueda

Lechuga

Sal, aceite y pimienta.

Queso, jamón, ruedas de huevo sancochado (opcional)

Preparación:

Se lavan bien los vegetales y se cortan.

En un bol se mezclan los vegetales con el aceite, la sal y la pimienta.

Puede agregarse alguna hierba de su preferencia como orégano, albahaca, romero, etc.

Se colocan en una plancha, parrillera eléctrica, budare o parrillera al carbón y se asan por a,bos lados.

Se abre el pan que elegiste y se coloca la lechuga, el tomate (que pudiste o no asar) y las berenjenas y calabacines.

Puedes agregarle según tu gusto queso, jamón y/o ruedas de huevo sancochados.

Información nutricional

El pan:

Al ser un carbohidrato aporta energía al organismo, además es rico en magnesio, hierro, potasio, vitaminas B5 y B2 y ácido fólico.

Su uso de ha satanizado debido a que si se consume en altas cantidades se almacena en el organismo el forma de azúcares (como todos los hidratos de carbono), pero si su ingesta no sobrepasa los 250 gramos al día y se acompaña de una dieta rica en proteínas y vegetales, aportará la energía y nutrientes necesarios al cuerpo.

La berenjena:

Rica en minerales como calcio, potasio, hierro, magnesio y fósforo. También posee vitaminas A, B1, B2, C y ácido fólico.

Es baja en calorías (una taza posee menos de 40 calorías), sin grasas  y su concha tiene nasunina que es un antioxidante muy eficaz. Gracias a que tiene ácido clorogénicoes buena para bajar el colesterol malo y los radicales libres y como es alta en flavonoides antioxidantes protegen las células del cuerpo.

El calabacín:

El 90% del calabacín es agua y tiene pocas calorías, ya que 100 gramos contiene apenas 20. Tiene muchos minerales como calcio, fósforo, magnesio y potasio, además de oligoelementos que es una sustancia que posee muchas funciones en el organismo como ser antioxidantes, actuar sobre el metabolismo, ayuda a la coagulación de la sangre y, por ende, a la cicatrización de las heridas y ayuda a la producción de sangre.

Es rico en vitaminas C, B3 y provitamina A, celulosa, omega 3, pectina  y carotenoides que son antioxidantes y actúan a nivel celular ayudando al metabolismo.

El tomate:

El tomate es posee  vitaminas y minerales. Es rico en vitamina C, A y K. También tiene hierro y potasio. Es alto en fibra y posee cualidades antioxidantes. Posee propiedades diuréticas y carotenos.

La lechuga:

La lechuga es alta en fibra, vitaminas  A, E, C, B1, B2, Y B3, y rica en minerales el  calcio, sodio, magnesio y potasio. Es un potente antioxidantes y ayuda a combatir el colesterol.

monicagallo71@gmail.com

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