A sus ya 29 años de existencia el llamado Parque Metropolitano cada día se sumerge en una selva de olvido y destrucción, en la gestión del «célebre » y no bien recordado Viema Mora la remodelación y supuesto rescate del pulmón vegetal de los sancristobalenses fue la excusa perfecta para la consolidación de una gran estafa, pues aunque la obra fue anunciada con bombos y platillos además de contar con una gran inversión, actualmente es una oda a la corrupción roja rojita y al abandono por parte de las autoridades regionales, nacionales y municipales.

Este espacio natural con 17,5 hectáreas, de las cuales 12 eran aptas para la recreación, fue reservorio de aves como carpinteros, arrendajos y cristofué y de especies arbóreas entre las que destacan caoba, samán, mango, chaguaramo, siempre verde, araucaria, cují de jardín, eucalipto de saler y el árbol característico del estado: el pino laso, que hoy se encuentran totalmente desatendidas por parte de los que en una oportunidad fueron garantes del ambiente, es decir, el otrora Ministerio de Ambiente hoy de Ecosocialismo y aguas, que tiene más de socialismo que de ecología.

En este pulmón vegetal de la capital tachirense se acostumbraba a realizan maratones, caminatas ecológicas, bailoterapias y actividades formativas-recreativas, e incluso siempre fue un lugar de encuentros estudiantiles dónde los jóvenes- y los ya no tanto- podían intercambiar experiencias y conocimientos. Pero poco a poco debido a falta de políticas públicas en materia de seguridad y el desinterés de los entes gubernamentales se constituyó en el escenario ideal para la actuación de la delincuencia y el vandalismo.

Paradójicamente en este parque se encontraba (porque ya no se sabe si existe o donde funciona) la sede de la dirección regional de Inparques, la Estación de Bomberos Forestales y un vivero en el cual se reproducían especies autóctonas, plantas forestales, frutales y tubérculos y que hoy como dice la jerga popular se convirtió en puro monte y culebra.

Promesa Incumplida

El Gobierno de Vielma Mora quizás es el que inició con más fuerza el desastre de este parque, pues dijo que lo convertiría en el espacio de esparcimiento de los tachirenses, con la construcción de la pista de patinaje sobre hielo sintético y dos fuentes, así como la ejecución de un nuevo esquema que haría del campo un espacio integral, promesa ejecutada solo en los bolsillos de los constructores y autoridades, más no en las 17 hectáreas.

Dejando en el olvido no sólo las áreas verdes, sino los espacios deportivos construidos para los Juegos Nacionales Andes 2005 y que posteriormente, servirían para los entrenamientos de los atletas de alta competencia de cada disciplina que nos representaban a nivel regional, nacional e internacional y que sirvieron para acoger a muchas delegaciones en eventos deportivos de gran renombre y que hoy están casi irrecuperables.

Un deportista de skate, perteneciente a los más de 300 jóvenes que acudían al Metropolitano, explicó que aparte que dejaron a mitad una de las obras, la pista para la práctica de esta disciplina, lo poco que hicieron no cumple con los estándares requeridos, «de las dos rampas construidas, una no sirve, las medidas están mal, lo que puede ocasionar un incidente fatal a cualquier atleta».

Lo cierto es que, aunado a todo el desastre de corrupción y obras incumplidas, el Parque Metropolitano de la ciudad de San Cristóbal, es hoy un terreno baldío, sin dolientes y en total abandono no solo por los gobiernos de turno a todo nivel, sino también por lo ciudadanos, pues a pesar de que un día sirvió para la recreación, el deporte y la salud de los tachirenses, se fue destruyendo y cerrando sus puertas ante la indiferencia de todos, es el momento de que tanto las autoridades, deportistas y colectividad en general sumen esfuerzos, lejos de cualquier interés personal, para recuperar este hermoso pulmón natural que tanta falta hace en este momento.

Desde la redacción

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